Lorca y la magia de Granada

El gran poeta, ensayista y escritor granadino Federico García Lorca es uno de los máximos exponentes de la llamada Generación del 27 de la literatura española del siglo XX. Su vida siempre estuvo ligada a su querida Granada, tierra que le vio nacer, crecer y morir. Desde muy temprana edad, demostró su valía en el arte de escribir. Y fueron las tierras que rodean a la majestuosa Alhambra quienes le sirvieron como inspiración.

La etapa de escritor de Lorca y el fin de sus días

Influenciado por los trabajos de Lope de Vega, Valle-Inclán, Azorín o el propio cancionero popular, Lorca escribió sus primeros trabajos, como Impresiones y paisajes, La niña que riega la albahaca o Primer romancero gitano, retratando a las gentes y paisajes que mejor conocía de las tierras granadinas. La Alhambra será su espacio de silencio e intimidad; y esta relación emocional aparecerá una y otra vez en sus poemas.

Lorca en Granada

En 1929 parte hacia Nueva York; viaje que le valió escribir una de sus obras más conocidas, Poeta en Nueva York. Ya de vuelta a España un año después, comprueba con orgullo que algunas de sus obras teatrales estaban siendo representadas en Madrid.

Alentado por estos primeros éxitos, y después de la aparición de la Segunda República, empezó a dirigir la compañía nacional de teatro La Barraca. Y es en este período cuando escribirá sus grandes obras teatrales como Bodas de sangre, Yerma y Doña Rosita la soltera. También entonces, escribió otras obras de fama internacional como Llanto por Ignacio Sánchez Mejías y La Casa de Bernarda Alba, basada en recuerdos de su Granada natal.

La guerra civil española supuso para Lorca el principio del fin debido a que fue arrestado y ejecutado por sus ideales políticos. Sus ideas liberales, sus personajes románticos y su talento mágico fueron fusilados al pie de los olivos de su querida Granada.

Descubre Granada en primavera

Visitar Granada siempre es un placer, pero ese placer se multiplica si es primavera. La ciudad en estos meses del año tiene una luz especial y un clima suave que hace los paseos muy agradables.

Nuestra ciudad se muestra amable al que la visita, ofreciéndole un rico patrimonio, un arte que eriza la piel y una gastronomía que atrapa.

Qué ver en Granada

Granada es un reconocido de culturas donde destaca especialmente la Alhambra, obra cumbre del arte nazarí. Perderse por sus estancias recreándose en el minucioso trabajo de los maestros que construyeron y decoraron este palacio, con el sonido de fondo de sus fuentes, es una auténtica delicia.

Otra de las delicias de las que puedes disfrutar en tu viaje a Granada es el tradicional recorrido por el barrio del Albaicín, origen de la ciudad. Por sus estrechas y empinadas calles se respira pasión y arte. En la subida del Sacromonte se pueden encontrar antiguas cuevas que, tras ser casas, se han convertido en los tablaos flamencos del mayor prestigio.

Granada en primavera

En primavera también podrás vivir la Semana Santa granadina y dejarte llevar por las espectaculares procesiones de los gitanos que en su subida al Sacromonte entonan saetas a la luz de las hogueras.

El Albaicín es considerado como el mejor punto para contemplar la perfecta puesta de sol en la ciudad, donde la Alhambra le roba protagonismo al sol. Localiza uno de los numerosos miradores que se encuentran en este mítico barrio y déjate envolver por una luz única que te hará recordar ese maravilloso ocaso.

Si quieres vivir una experiencia absolutamente perfecta, pásate por  nuestro restaurante en uno de los históricos Cármenes del Albaicín y saborea lo mejor de la gastronomía granadina mientras disfrutas de una buena copa de vino frente a uno de los perfiles más representativos de Granada: el de la Alhambra.

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La herencia árabe y musulmana en Granada

Si hay una ciudad de la España peninsular en la que la herencia árabe y musulmana pervive en cada esquina, esa es Granada. Su máximo exponente lo encontrarás en la Alhambra, pero si recorres la antigua capital nazarí verás muestras de este pasado en sus barrios, sus gentes y, cómo no, su gastronomía.

El Albaicín es uno de los barrios más emblemáticos de la Granada musulmana. Su mayor esplendor lo vivió en la época nazarí y lo encontrarás al este de la ciudad. En su interior verás numerosos cármenes, las típicas construcciones con una vivienda y un patio o jardín.

La canalización del agua a través de aljibes era una característica que aún se puede ver en el barrio, aunque ya no se utilizan. El Albaicín está catalogado como Patrimonio Mundial por la Unesco porque se considera una extensión del conjunto monumental de la Alhambra y el Generalife.

Delicias de la gastronomía árabe

Precisamente desde el Albaicín tendrás unas vistas perfectas de la Alhambra y encontrarás lugares donde probar algunos de los platos típicos de esa herencia árabe. Una buena forma de descubrir la ciudad es tapeando por sus bares, pero la gastronomía local te ofrece especialidades que debes degustar con calma. El guiso de cordero, las gachas pimentonas o el choto frito son algunas de las exquisiteces que se han conservado a lo largo de los siglos.

La herencia musulmana en Granada

La cocina árabe es muy rica en especias y en sabores muy sazonados, pero también cuenta con una repostería que hará las delicias de los más golosos. De todas formas, no debes perder la ocasión de probar otros platos que no son árabes y que también son muy típicos, como la tortilla del Sacromonte.

Por último, si recorres los barrios de Granada capital o los pueblos de la provincia, verás que los topónimos mantienen ese legado árabe. Una riqueza cultural que se puede admirar, y probar.

¿Conoces ya la rica tradición culinaria de Granada?

Granada es una ciudad preciosa con una vibrante vida cultural y un patrimonio histórico envidiable. El destino perfecto para el viajero curioso, que descubrirá la belleza y el encanto de la Alhambra, las callejuelas empinadas y los rincones secretos.

Pero también tiene otros encantos que ofrecer. Por ejemplo, su gastronomía. Te presentamos algunos platos de la comarca.

La gastronomía granadina, una delicia tradicional

Cuando vengas, prueba estos imprescindibles:

Berenjenas con miel de caña. Cortadas en finas rodajas o en bastones, la berenjena rebozada y frita se adereza con sal y miel de caña. Este plato de la tradición andalusí presenta el perfecto contraste entre tierno, crujiente, dulce y salado. Te sorprenderá.

Imagen: foodandwine.com

Remojón. Esta original ensalada de origen mozárabe consta de naranja, bacalao desmigado, cebolleta y aceite. De oliva, por supuesto.

Image: elcocinerocasero.com

Habitas con jamón. Un guiso tradicional perfecto como tapita o como plato único si lo acompañamos con unos huevos fritos. Las habitas de la Vega de Granada, tiernas, suaves y dulces, hacen una pareja perfecta con el jamón salado. Si es de Trévelez, mucho mejor.

Imagen: gallinablanca.es

Tortilla del Sacromonte. Una tortilla para valientes o, mejor dicho, para los que no tienen prejuicios y saben que en cuestión de gastronomía lo importante es el resultado. El Sacromonte es un barrio de profunda tradición gitana y de allí nos llega todo un emblema en forma de tortilla de casquería (criadillas, sesos de cordero y otras piezas), patatas, pimientos, guisantes y nueces.

Imagen: lacomidatipica.com

Plato alpujarreño. De la sierra de las Alpujarras nos llega este contundente plato que consiste en papas a lo pobre, huevos fritos, pimientos, morcilla, longaniza, lomo de orza y jamón serrano. Para los más hambrientos.

Imagen: voxvocalis.es

¿Te apetece disfrutar de platos sabrosos y llenos de historia? Sumérgete en Granada también con su gastronomía. Y si es brindando con vistas a la Alhambra, entonces lo tendrás todo.

Esta Navidad regala experiencias en Granada

La época navideña es perfecta para regalar bonitas experiencias a tus seres queridos. Granada está llena de lugares perfectos para ello. Porque, recordemos, lo que se queda en el corazón y en la memoria de toda persona son los momentos que vivimos y compartimos con aquellos a quienes queremos.

Experiencias: los regalos más valorados

Granada es el sitio perfecto para vivir nuevas experiencias y conocer lugares nuevos. Por ello, regálale a esa persona cercana una aventura que recordará para siempre. Las escuelas de ski son una de ellas. Los expertos, profesionales en el sector, os ayudarán a que aprendáis las técnicas más sencillas, pero a la vez con un gran nivel, para disfrutar de un deporte como este.

Pero si pasar frío no es lo vuestro, también podéis optar por unos idílicos baños árabes en los que Granada es experta. Os proporcionarán los mejores servicios para que disfrutéis de las aguas termales y lleguéis al máximo placer espiritual a través de masajes y rituales típicos árabes. La exótica purificación con espuma natural y a base de piedras calientes os relajarán. Un plan perfecto para crear ese ambiente romántico.

Además, no os podéis perder la magia que os ofrece Granada. Por ello, es imprescindible que conozcáis las impresionantes vistas que os proporciona la Alhambra y el barrio de Albaicín. Durante el día podéis disfrutar de las vistas monumentales de la Alhambra, mientras que durante la visita nocturna podéis echar un vistazo al interior del palacio o a sus jardines. Panorámicas que no os podéis perder en vuestra visita a la ciudad.

Además…

Granada es el lugar perfecto para disfrutar de espectáculos llenos de magia y emoción. Ahora que tienes la información sobre la antigua ciudad árabe, ¿a qué esperas para hacer el regalo perfecto en estas fiestas?

Fin de temporada 2017

Como habréis visto, y muchos ya sabréis, el pasado 4 de noviembre pusimos fin a la temporada 2017, cerrando nuestra casa hasta la reapertura de la temporada 2018, prevista para Semana Santa (siempre si el tiempo lo permite).

Desde la Dirección y todo el equipo de Restaurante Carmen Mirador de Aixa queremos agradeceremos vuestra confianza y fidelidad, en especial cuando nos elegís para celebrar esos momentos mágicos que compartís con vuestros seres queridos en nuestra casa.

¡Muchas gracias por haber hecho de 2017 un año fantástico!

Como siempre decimos, nuestra casa es vuestra casa, y nuestro éxito es el vuestro, ya que sin vosotros no existiría Carmen Mirador de Aixa.

Durante este año hemos procurado mantener nuestro nivel de excelencia, tomando nota de todo lo que podíamos mejorar y trabajando en ello. Hemos compartido en las redes sociales nuestros momentos más especiales e información sobre Granada, su historia y sus opciones turísticas y de ocio, siempre pensando en vosotros, ya que creemos que estos contenidos son los que os interesan.

También os hemos escuchado, con vuestras sugerencias y opiniones, tanto en las redes como en las webs de viajes, tomando buena nota de todos vuestros comentarios. Sabemos que no podemos contentar a todo el mundo, pero aún así aquellos que no habéis quedado satisfechos nos habéis ayudado a mejorar. En serio, leemos todos los comentarios y los tenemos en cuenta. Gracias.

Pero sobre todo, por encima de todo, nos llena de gratificación aquellos de vosotros que nos habéis trasladado en el mismo restaurante el gozo y buen rato que habéis pasado en nuestra casa. ¡Muchas gracias! No hay mayor satisfacción para un restaurador que el saber que sus comensales se van satisfechos. ¡La auténtica #ExperienciaAixa!

Y con estas palabras de agradecimiento nos despedimos hasta la temporada 2018. Echamos el cierre de nuestra querida puerta, aunque por dentro, porque amigos, si todavía no lo sabíais, nosotros vivimos aquí. En serio. ¿O acaso os pensabais que cuando nos referimos a “nuestra casa” es sólo una forma de hablar?

Seguiremos por las redes sociales y nuestro blog.

¡Nos vemos en Semana Santa!

¡Hasta pronto, amigos!

El Albaicín, la Granada que no debes perderte

La Alhambra es la embajadora de Granada, pero la ciudad ofrece al viajero mucho más que este fastuoso monumento. Si quieres conocerla, debes pasear por las sinuosas calles del Albaicín, el barrio de la Granada más auténtica y pintoresca.

El Albaicín se alza reptando por una colina gemela a la de la Alhambra, como si fueran dos ciudades enfrentadas. A una orilla del Darro, la impresionante ciudadela nazarí. Al otro, la ciudad árabe. Podrías pasar horas y horas caminando entre las callejuelas y no llegarías a conocerlas todas. Para que no te pierdas, te sugerimos la siguiente ruta.

Conoce el Albaicín

Detrás de cada esquina hay un secreto, como secretamente se esconden los cármenes, casas tradicionales granadinas que guardan frescos y tranquilos paraísos ajardinados, como nuestro restaurante. Pero, para encontrar los cármenes, primero debemos introducirnos en el barrio y pasear sus cuestas. ¡Prepara la piernas! La colina es empinada.

Imagen: Wikipedia.org

Antes de entrar, te proponemos rodear. Y lo harás por el que quizá sea el recorrido más emblemático de Granada: la carrera del Darro. Esta calle parte de plaza Nueva y sigue el trazado del río Darro, regalándonos escenas de gran belleza. Abajo, la corriente se desliza cantarina entre la vegetación. Arriba, se alza imponente la Alhambra. A nuestro alrededor, bonitos puentes medievales, los baños árabes del Bañuelo, el convento de Santa Catalina de Zafra y la casa de Castril.

Llegarás al paseo de los Tristes, una alameda donde descansar, y en su final hallarás la cuesta del Chapiz y el palacio de los Córdova. Sube la cuesta sin prisa y piérdete por los callejones si lo deseas, pero busca el mirador de San Nicolás. En él encontrarás las vistas más famosas de la Alhambra. Disfrútalas.

Además de en este mirador, el palacio se muestra en muchos rincones secretos, huecos y terrazas. ¿Te apetece descubrirlos?

Historia de Granada

Granada es, probablemente, una de las ciudades españolas que más presente tiene el gran peso de su historia. Los restos más antiguos que se han excavado en la ciudad datan del siglo VII a.C. En ese momento Granada no era más que un poblado en la margen derecha del río Darro.

Los orígenes de Granada

Tanto los cartagineses como los romanos hicieron suya la ciudad andaluza, aunque fueron los árabes quienes la hicieron grande con la construcción de La Alhambra. Si bien durante los años del califato de Córdoba, Granada era prácticamente un solar abandonado, con la llegada de los Reinos de Taifas, la ciudad del Genil vería llegar sus días de gloria. La zona que primero se ocupó con el renacer de la ciudad fue el barrio que hoy conocemos como Albaicín y es, por tanto, la parte con más historia de la ciudad. Más tarde, la creciente importancia que fue adquiriendo Granada hizo que su población fuera creciendo hasta llegar a lo que es hoy la ciudad.

Granada fue el último reducto árabe que permaneció imbatible en la península. Muchos fueron los reyes cristianos que quisieron hacerse con ella, pero, no fue hasta los tiempos de Isabel la Católica que la ciudad pasó, de nuevo, a manos cristianas. La reconquista de Granada fue la gran obsesión de la monarca que, en 1942, vio cumplidos sus anhelos. Tanto supuso para ella esta victoria que ordenó ser enterrada en aquel lugar que tantos quebraderos de cabeza le había dado. Así, hoy se puede visitar la tumba de los Reyes Católicos en la catedral, así como las de su hija Juana y su marido Felipe el Hermoso.

En la actualidad, Granada sigue conservando los vestigios de toda su historia. Con numerosos monumentos de gran importancia histórica y artística, Granada es, además, una importante ciudad universitaria. La cultura y el conocimiento se respiran en cada rincón.

Isabel la Católica y Granada

Isabel. Una persona adelantada a su época, de fe inquebrantable, obstinada, leal y entregada a sus deberes de esposa y reina. El paso de una mujer así por Granada dejó una huella imborrable en la ciudad.

¿Por qué Granada?

El padre de Isabel ya tenía como meta reconquistar el territorio andalusí pero no pudo cumplir su cometido, que pasó a heredar su hija Isabel al aceptar la corona de Castilla. Ella amplió el objetivo, queriendo eliminar por completo el poder islámico en toda la península.

La conquista de Granada se convirtió en una auténtica obsesión para ella, compartida con su marido Fernando. Se tradujo en el desplazamiento a las afueras de la ciudad durante el asedio y a su posterior mudanza al interior de las murallas de Granada.

Cuando los reyes nazaríes rindieron la ciudad y la entregaron a los Reyes Católicos, Isabel se embarcó en la titánica misión de modelar la ciudad para cristianizarla por completo. De hecho, estableció en ella el primer Cabildo de España en la antigua Madraza, ubicación concreta de ese primer Ayuntamiento. Se inicia la construcción de la catedral de Granada e incluso una capilla destinada a ser futuro panteón familiar.

Pero la Alhambra ya era otro cantar… Cuando accedieron a su interior por vez primera quedaron absolutamente prendados de su belleza y su delicado estilo nazarí. Isabel no pudo destruir aquella obra de arte y se dedicó a cuidarla y restaurarla, modificando tan solo una parte donde instalan un pequeño monasterio franciscano.

En el Albaicín, el barrio más famoso de Granada, Isabel también dejó su huella. Es el barrio que mejor resistió los intentos de cristianización pero Isabel, fiel a su carácter, consiguió instaurar el convento de Santa Isabel la Real en lo que fue un palacio nazarí.

El hecho de que sus cuerpos reposen en la catedral de Granada dice mucho de lo que se significaron mutuamente.

Las playas de Granada

La provincia de Granada destaca por sus encantos, algunos universalmente conocidos como la Alhambra, y otros menos, como son las playas de la Costa tropical.

En este artículo, te hablamos de las mejores playas que puedes encontrar en la provincia.

Costa tropical

La Costa tropical de Granada es una franja litoral de 75 kilómetros de longitud. Destaca por su temperatura media de 20 grados y sus 320 días de sol al año. Al igual que en la costa de la vecina Almería, es posible el cultivo de variedades tropicales.

Si buscamos una playa característica de lo que fue un núcleo de pescadores, te aconsejamos visitar la playa de Castell de Ferro, en el municipio de Gualchos, de carácter urbano y con una longitud de 1.400 metros, protegida con defensas artificiales.

También en Castell de Ferro, nos encontramos con la cala de La Rijana, de una longitud de 250 metros. Su principal valor, además de la arena limpia y las aguas cristalinas, estriba en no ser muy conocida y, por lo tanto, es un lugar ideal si buscas tranquilidad.

La playa de Cantarriján está en el municipio de Almuñécar, el segundo más poblado de la comarca. Está fuera del núcleo urbano, cuenta con una longitud de 380 metros y destaca por sus condiciones óptimas para practicar el buceo y por estar en el Parque Natural de Maro-Cerro Gordo.

La playa de Calahonda está en Motril, municipio más importante de la comarca, con una población de más de 60.000 habitantes. Esta playa urbana tiene una longitud de 1.200 metros, una arena gruesa, aguas limpias y cercanía a comercios y servicios.

La playa de La Guardia, en el municipio de Salobreña, es ideal si buscas un lugar no muy masificado pero cerca de los núcleos urbanos. Cuenta con una longitud de 1.100 metros y está muy cerca del Peñón de Salobreña.

Como ves, la provincia de Granada dispone de una gran variedad de playas para disfrutar del verano, y todas ellas a menos de cuarenta minutos de la capital. ¿Cuál vas a visitar?