#Granada en primavera

Granada en primavera huele a jazmín, azahar y pino. Nuestra ciudad se engalana, se pone su mejor traje para, en primer lugar, recibir la Semana Santa.

Nuestra Semana Santa es típica por sus dulces y sus guisos a base de bacalao, pero sobretodo, por el arte barroco que inunda nuestras calles en esos días. Nuestros pasos son obras de maestros artesanos de la talla de Alonso Cano entre otros, y brindan un toque de distinción con respecto a otras provincias de Andalucía gracias a nuestra tradición cofrade. Los costaleros cargan las tallas sobre la séptima vértebra y para protegerse emplean una tela llamada “costal”, de ahí que reciban este nombre. No obstante, todo lo que podamos explicar queda corto en comparación a la magia que supone ver imponente a Jesús crucificado y de fondo la luz que desprende Sierra Nevada.

Fuente de la imagen: www.friendlyrentals.com

Pero Granada no es únicamente Semana Santa. En primavera, sólo hay que pasear por los entresijos del Albaicín y abandonarnos al embrujo de sus calles, imaginar su pasado lleno de historia , perdernos por sus rincones y deleitarnos con los sabores de nuestras tapas. El paseo de los Tristes, junto al sonido del río Genil, refresca las tardes cálidas que empiezan a aflorar próximas al verano. Recomendamos, sobretodo, sentarse en una de sus maravillosas terrazas y tomar un refresco mientras echamos un vistazo a nuestro alrededor, para ver que hay niños, jóvenes, adultos y ancianos que están unidos por un mismo sentimiento: El placer de disfrutar de una ciudad con todos los avances del presente, pero que nos hace por momentos pensar que estamos en un pasado histórico lleno de esplendor.

Otro de nuestros lugares favoritos es el barrio del Realejo, la antesala de la Alhambra. Es un barrio lleno de alegría y uno de los favoritos para los granadinos como punto de encuentro. Su inmensa y maravillosa plaza, nos deja ver otra dimensión, que parecía hasta entonces desconocida.

Granada está llena de jardines y plazas que hacen las delicias de grandes y pequeños. Es una ciudad donde todas las culturas tienen cabida, donde el tiempo parece que no pasa, y si cabe, la belleza de nuestra ciudad se ve realzada por el colorido que le otorgan las flores en primavera.

Todo parece renacer tras el largo y frío invierno que caracteriza a esta ciudad del sur de España. Las calles misteriosas y encantadoras a partes iguales invitan a salir, a visitar el Teatro, las múltiples exposiciones que se convocan en esta época y los cuantiosos eventos culturales que nos acompañan.

Es entonces, cuando en el Mirador de Aixa decidimos inaugurar nuestra temporada de  terraza. Nos orgullecemos de sacar nuestra terraza al exterior ya que, supone una mejora para nuestros clientes. No sólo se degusta un exquisito plato acompañado de un excelente vino, sino que, además, nuestros clientes disfrutan de unas vistas envidiables. Por la noche, cuando una tenue luz ilumina tu plato y el de tu pareja, la luna alumbra nuestro monumento más emblemático y que constituye Patrimonio de la Humanidad: La Alhambra. No podemos explicarte esta inigualable experiencia con palabras. Sólo encontramos un modo de que lo descubras: visitándonos. Te esperamos.