El Albayzín de #Granada

Si preguntamos a cualquier persona o turista que conozca Granada por uno de sus barrios más emblemáticos , seguramente contestara el nombre del Albayzín.

El Albayzín es sin duda el barrio con más personalidad de la ciudad de Granada, formando parte de la historia de la ciudad, y siendo testigo del paso del tiempo, las guerras y las diferentes culturas que han pasado por Andalucía.

Los primeros datos que se tienen del Albayzín datan de 1013, momento en que se funda el reino zirí y empieza a amurallarse la ciudad. Anteriormente, se sabe que hubo asentamientos de íberos y romanos, aunque parece que ninguno de ellos estuvo de forma permanente, constituyendo para ellos sólo un lugar de paso.

A partir de inicios del siglo XI el Albayzín empieza tomar la forma de asentamiento permanente, constituyendo un arrabal o ciudad fuera de la ciudad, ya que el mismo, aunque actualmente no es así, estuvo alejado de la ciudad de Granada, manteniendo su propio amurallado y seguridad.

Aunque se puede considerar que se constituyó bajo el reino zirí, fue en el mandato nazarí cuando el Albayzín empezó a prosperar y crecer. Por ello, su arquitectura y urbanismo destila estilo nazarí en todos sus rincones y plazas, desde el rio Darro hasta el mirador de San Nicolás.

Actualmente el barrio del Albayzín es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, manteniendo casi intacta su estructura y construcciones originales, algunas de ellas con más de diez siglos de antigüedad. Todo ello gracias al esfuerzo de los vecinos y de la ciudad de Granada por mantener intacto uno de los mayores tesoros históricos de España.

Este barrio de Granada ofrece la oportunidad de viajar en el tiempo y conocer mejor como era la España de la edad media, mientras nos perdemos en sus estrechas y laberínticas calles, o disfrutamos de sus múltiples plazas y pequeños rincones, algunos de ellos auténticos tesoros escondidos y mantenidos durante siglos.

¿Qué podemos ver en el Albayzín? Existen infinidad de guías de viaje y mapas que indican los puntos de interés y lo que se debe ver, que es mucho. Nosotros vamos a daros nuestra sugerencia, una pequeña ruta que os permita ver lo más importante a la vez que os obligará a “perderos” en sus calles.

Partimos de la Iglesia de Santa Ana, situada en Plaza Nueva, a los pies de la Alhambra. Ahora se nos presentan dos opciones: podemos ir por Carrera de Darro y disfrutar de este paseo junto a la Alhambra, o subir por la calle Aceituneros o el Lavadero de Sta. Inés y empezar un sinuoso recorrido hasta la parte más alta del Albayzín. Os recomendamos la segunda opción, dejando la Carrera del Darro para la vuelta (lo agradeceréis, ya que la vuelta es mejor hacerla cuesta abajo). Seguimos subiendo por San Juan de los Reyes y por la Plaza Pintor José Ortuño, disfrutando y parándonos a ver El Palacio de Santa Inés, el Monasterio de la Concepción (museo), la Iglesia de San Juan de los Reyes y el Torreón de calle Guinea. Subiremos por el Callejón de las Tomasas, pasando por la Casa del Almirante, saliendo a los pies de unos lugares más bonitos de Granada, el Mirador de San Nicolás, dónde podréis disfrutar de unas vistas de postal, refrescaros en alguno de los bares que lo rodean, y disfrutar de flamenco y espectáculos que ofrecen loa artistas que lo pueblan.

Después de descansar y coger fuerzas, bajad por el Camino de San Nicolás y seguid  por el Carril de San Agustín. Allí, en el primer recodo, podréis encontrarnos. Os ofrecermos el mejor cierre para un día de visita por el Albayzín: una velada inolvidable en un lugar mágico, un Carmen de Granada a los pies de la Alhambra.

“Dale limosna mujer, que no hay mayor pena que ser ciego en Granada”