La Granada de los Reyes Católicos

La misma ciudad que provocó una crisis matrimonial y de Estado acabo siendo la que encerró en un mismo ataúd a dos corazones que llegaron a amarse sin haber elegido casarse. Porque si hay una ciudad que provocó tanta pasión como quebraderos de cabeza a dos reyes, dos cómplices, dos estrategas, dos grandes, esa es Granada. Porque si hay dos personajes históricos a los que Granada les deba agradecer o reprochar lo que ha sido y es, esos son los Reyes Católicos.

Isabel de Castilla y Fernando de Aragón están tan estrechamente ligados al ADN de Granada, que conocer y explorar la ciudad a través de la huella que los monarcas dejaron en su historia es, sin duda, una de las maneras más novelescas y sorprendentes para el visitante.

Como así fue la vida de una reina de cabellos trenzados, que odiaba el ajo casi tanto como a todos las mujeres que se acercaban a su esposo, y que pese a su fundamentalismo religioso supo siempre anteponer los asuntos del reino a los de su fe. Como así fue la vida de un rey que “no tenía amigos ni familiares, sólo súbditos”, cuya capacidad de estrategia militar le condujo hacia un nuevo concepto de guerra, más moderna, menos medieval, más de acorde a la otra mitad del éxito: su mujer, el alma de la empresa, la reina de carácter pertinaz, como la sequía, pero amable con el arte, la arquitectura y las letras.  

La tenacidad de ambos les llevó hasta el sur, en busca de nuevos territorios, cuando “ya estaba todo hecho en Castilla”, emprendiendo así una contienda bélica que contó con tantos fieles como enemigos y que supuso un punto de inflexión en el desarrollo histórico de un reino que quisieron ampliar y unificar con el cristianismo como denominador común.

Y hasta el sur llegaron. A Granada. Y se enamoraron de la Alhambra, de sus palacios nazaríes. Y tal fue la admiración y el amor que les provocó la ciudad que decidieron ser enterrados en ella. Y trataron de cristianizarla construyendo una imponente catedral e iglesias en cada rincón, pero sin permitir que la Alhambra, donde protagonizaron importantes escenas de la reconquista, perdiera su esencia nazarí.

Son muchos los puntos de la ciudad que invitan a disfrutar de su vinculación con la figura de los Reyes Católicos. De hecho, el Ayuntamiento de Granada, en colaboración con la Asociación Provincial de Guías e Intérpretes del Patrimonio y la empresa Cicerone, ofrece tres rutas monumentales en la que conocer espacios tan emblemáticos para la reina y la historia de España como la Iglesia de Santo Domingo, el convento de las Comendadoras de Santiago, el antiguo convento de los Franciscanos y la Capilla Real.

Y  para quienes deseen adentrarse un poco más en lo que ha supuesto Granada para los Reyes Católicos, es inevitable la visita al municipio de Santa Fe, donde los monarcas firmaron las capitulaciones que dieron el sí a Cristóbal Colón para que emprendiese un descubrimiento que todos tacharon de locura y los reyes de oportunidad.