El Albaicín, la Granada que no debes perderte

La Alhambra es la embajadora de Granada, pero la ciudad ofrece al viajero mucho más que este fastuoso monumento. Si quieres conocerla, debes pasear por las sinuosas calles del Albaicín, el barrio de la Granada más auténtica y pintoresca.

El Albaicín se alza reptando por una colina gemela a la de la Alhambra, como si fueran dos ciudades enfrentadas. A una orilla del Darro, la impresionante ciudadela nazarí. Al otro, la ciudad árabe. Podrías pasar horas y horas caminando entre las callejuelas y no llegarías a conocerlas todas. Para que no te pierdas, te sugerimos la siguiente ruta.

Conoce el Albaicín

Detrás de cada esquina hay un secreto, como secretamente se esconden los cármenes, casas tradicionales granadinas que guardan frescos y tranquilos paraísos ajardinados, como nuestro restaurante. Pero, para encontrar los cármenes, primero debemos introducirnos en el barrio y pasear sus cuestas. ¡Prepara la piernas! La colina es empinada.

Imagen: Wikipedia.org

Antes de entrar, te proponemos rodear. Y lo harás por el que quizá sea el recorrido más emblemático de Granada: la carrera del Darro. Esta calle parte de plaza Nueva y sigue el trazado del río Darro, regalándonos escenas de gran belleza. Abajo, la corriente se desliza cantarina entre la vegetación. Arriba, se alza imponente la Alhambra. A nuestro alrededor, bonitos puentes medievales, los baños árabes del Bañuelo, el convento de Santa Catalina de Zafra y la casa de Castril.

Llegarás al paseo de los Tristes, una alameda donde descansar, y en su final hallarás la cuesta del Chapiz y el palacio de los Córdova. Sube la cuesta sin prisa y piérdete por los callejones si lo deseas, pero busca el mirador de San Nicolás. En él encontrarás las vistas más famosas de la Alhambra. Disfrútalas.

Además de en este mirador, el palacio se muestra en muchos rincones secretos, huecos y terrazas. ¿Te apetece descubrirlos?