Isabel la Católica y Granada

Isabel. Una persona adelantada a su época, de fe inquebrantable, obstinada, leal y entregada a sus deberes de esposa y reina. El paso de una mujer así por Granada dejó una huella imborrable en la ciudad.

¿Por qué Granada?

El padre de Isabel ya tenía como meta reconquistar el territorio andalusí pero no pudo cumplir su cometido, que pasó a heredar su hija Isabel al aceptar la corona de Castilla. Ella amplió el objetivo, queriendo eliminar por completo el poder islámico en toda la península.

La conquista de Granada se convirtió en una auténtica obsesión para ella, compartida con su marido Fernando. Se tradujo en el desplazamiento a las afueras de la ciudad durante el asedio y a su posterior mudanza al interior de las murallas de Granada.

Cuando los reyes nazaríes rindieron la ciudad y la entregaron a los Reyes Católicos, Isabel se embarcó en la titánica misión de modelar la ciudad para cristianizarla por completo. De hecho, estableció en ella el primer Cabildo de España en la antigua Madraza, ubicación concreta de ese primer Ayuntamiento. Se inicia la construcción de la catedral de Granada e incluso una capilla destinada a ser futuro panteón familiar.

Pero la Alhambra ya era otro cantar… Cuando accedieron a su interior por vez primera quedaron absolutamente prendados de su belleza y su delicado estilo nazarí. Isabel no pudo destruir aquella obra de arte y se dedicó a cuidarla y restaurarla, modificando tan solo una parte donde instalan un pequeño monasterio franciscano.

En el Albaicín, el barrio más famoso de Granada, Isabel también dejó su huella. Es el barrio que mejor resistió los intentos de cristianización pero Isabel, fiel a su carácter, consiguió instaurar el convento de Santa Isabel la Real en lo que fue un palacio nazarí.

El hecho de que sus cuerpos reposen en la catedral de Granada dice mucho de lo que se significaron mutuamente.

El Gran Capitán y la ciudad de Granada

El Gran Capitán fue el sobrenombre con el que se conoció a Gonzalo Fernández de Córdoba (1453-1515), un militar muy ligado a la ciudad de Granada (participó en la expulsión de los nazaríes de la Alhambra) y conocido por su servicio a los Reyes Católicos, así como a la expansión de su imperio.

Fuente: geocaching.com

Miembro de la nobleza andaluza, Gonzalo comenzó su carrera militar en la Guerra de Sucesión Castellana, tras un periodo como paje de la entonces princesa Isabel. Tras destacar en la batalla de Albuera, en 1479, llegó el punto álgido de su carrera militar con la Guerra de Granada contra los nazaríes, donde participó en el asalto de Antequera y en el sitio de Tájara. Destacó sobre todo en las conquistas de Íllora, Montefrío y Loja.
En esta última hizo prisionero al rey nazarí Boabdil. En 1486 fue nombrado alcalde de Íllora para crear división entre Boabdil y su rival El Zagal y en 1492 estuvo al frente de las negociaciones que acabaron con Boabdil abandonando la Alhambra.

Una vez terminada la Reconquista, los Reyes lo enviaron a Italia, donde su fama se acrecentó. Allí luchó contra los franceses por Nápoles, ganándose el sobrenombre de \”Gran Capitán\” y el virreinato. Pero, tras la muerte de Isabel, Fernando lo apartó del puesto en 1507, debido a los rumores acerca de la apropiación de fondos de guerra y al temor de que se hiciese independiente gracias a la gran notoriedad que había adquirido.

Personaje del Gran Capitán en la serie Isabel de RTVE

Fue entonces cuando se retiró a Loja (Granada) hasta su muerte en 1515. Definitivamente, el Gran Capitán fue un genio que destacó por el uso combinado de la artillería, la infantería y la caballería, apoyadas por la flota naval. Fue un gran estratega, llevando siempre al enemigo a su terreno más favorable y modernizó la organización militar (creó las coronelías, antecedente de lo que serían los tercios).

La Granada de los Reyes Católicos

La misma ciudad que provocó una crisis matrimonial y de Estado acabo siendo la que encerró en un mismo ataúd a dos corazones que llegaron a amarse sin haber elegido casarse. Porque si hay una ciudad que provocó tanta pasión como quebraderos de cabeza a dos reyes, dos cómplices, dos estrategas, dos grandes, esa es Granada. Porque si hay dos personajes históricos a los que Granada les deba agradecer o reprochar lo que ha sido y es, esos son los Reyes Católicos.

Isabel de Castilla y Fernando de Aragón están tan estrechamente ligados al ADN de Granada, que conocer y explorar la ciudad a través de la huella que los monarcas dejaron en su historia es, sin duda, una de las maneras más novelescas y sorprendentes para el visitante.

Como así fue la vida de una reina de cabellos trenzados, que odiaba el ajo casi tanto como a todos las mujeres que se acercaban a su esposo, y que pese a su fundamentalismo religioso supo siempre anteponer los asuntos del reino a los de su fe. Como así fue la vida de un rey que “no tenía amigos ni familiares, sólo súbditos”, cuya capacidad de estrategia militar le condujo hacia un nuevo concepto de guerra, más moderna, menos medieval, más de acorde a la otra mitad del éxito: su mujer, el alma de la empresa, la reina de carácter pertinaz, como la sequía, pero amable con el arte, la arquitectura y las letras.  

La tenacidad de ambos les llevó hasta el sur, en busca de nuevos territorios, cuando “ya estaba todo hecho en Castilla”, emprendiendo así una contienda bélica que contó con tantos fieles como enemigos y que supuso un punto de inflexión en el desarrollo histórico de un reino que quisieron ampliar y unificar con el cristianismo como denominador común.

Y hasta el sur llegaron. A Granada. Y se enamoraron de la Alhambra, de sus palacios nazaríes. Y tal fue la admiración y el amor que les provocó la ciudad que decidieron ser enterrados en ella. Y trataron de cristianizarla construyendo una imponente catedral e iglesias en cada rincón, pero sin permitir que la Alhambra, donde protagonizaron importantes escenas de la reconquista, perdiera su esencia nazarí.

Son muchos los puntos de la ciudad que invitan a disfrutar de su vinculación con la figura de los Reyes Católicos. De hecho, el Ayuntamiento de Granada, en colaboración con la Asociación Provincial de Guías e Intérpretes del Patrimonio y la empresa Cicerone, ofrece tres rutas monumentales en la que conocer espacios tan emblemáticos para la reina y la historia de España como la Iglesia de Santo Domingo, el convento de las Comendadoras de Santiago, el antiguo convento de los Franciscanos y la Capilla Real.

Y  para quienes deseen adentrarse un poco más en lo que ha supuesto Granada para los Reyes Católicos, es inevitable la visita al municipio de Santa Fe, donde los monarcas firmaron las capitulaciones que dieron el sí a Cristóbal Colón para que emprendiese un descubrimiento que todos tacharon de locura y los reyes de oportunidad.

La #Alhambra de #Granada.

Aprovechando que la serie de Isabel de TVE, la que nos cuenta la historia de los Reyes Católicos, está en auge y tiene mucho éxito, vamos a escribir sobre el mayor tesoro de Granada, y posiblemente una de las mayores maravillas del mundo: La Alhambra.

Nuestra intención no es escribir un completo reportaje sobre esta maravilla arquitectónica, si no contaros algunas curiosidades, anécdotas y sobre todo, qué es la Alhambra para nosotros, los habitantes de Granada.

Imagen extraída de Wikipedia

Empezando por el nombre, popularmente se dice que Alhambra significa palacio rojo, obviamente podríamos pensar que por su color rojizo característico, el cual se comenta que es debido a la procedencia de la arcilla utilizada para elaborar los ladrillos que la conforman. Este dato no está confirmado, por lo que existen otras teorías acerca del significado de Alhambra, ya que se tiene constancia de que la fortaleza fue enteramente blanca en sus orígenes. ¿Lo sabías?

A nivel turístico, la Alhambra cuenta con algunas partes que son de visita libre, pudiendo incluso alojarse “dentro” de ella, en el Parador de Turismo situado en sus parques exteriores. Puedes pasear por los muros exteriores, subir por la empinada cuesta desde Plaza Nueva (un ejercicio perfecto para ponernos en forma), visitar el Palacio de Carlos V o simplemente deleitarnos con las vistas del Albaicín mientras descansamos sentados en sus murallas.

No vamos a hablar sobre el interior de la Alhambra, sus habitaciones, jardines, patios o arquitectura. Aquí tenéis información detallada sobre todos estos aspectos. Vamos a tratar de trasmitiros qué significa la Alhambra para una persona que vive en Granada.

Por resumirlo, La Alhambra es Granada al igual que Granada es La Alhambra.

La Alhambra es la identidad de Granada, el símbolo de su historia, de quienes somos y de qué podemos llegar a hacer. Más allá de la típica postal de la Alhambra con Sierra Nevada detrás, es un referente para todos los ciudadanos de la ciudad, autóctonos o inmigrantes de otras ciudades y países, quienes se quedan anonadados la primera vez que la admiran majestuosa presidiendo la ciudad.

Mapa de la Alhambra. Extraído de Wikipedia

Mucho se ha escrito sobre esta maravilla, pero los granadinos conocemos algunas leyendas, que por su misticismo y romanticismo no aparecen en los textos de historia. Leyendas como la de la Mano y la Llave de la puerta de Puerta de la Justicia, relatada en Los Cuentos de la Alhambra de Washington Irwin, la cuál dice que la Alhambra será destruida el día que la mano coja la llave del arco inferior; o la existencia de los Albercones de la Alhambra, el secreto de la Alhambra. Estas albercas, cuatro en total, son las responsables de toda la tecnología hidráulica del palacio, recolectando las aguas de Sierra Nevada a través de la Acequia Real que venía de la misma montaña.

Puerta de la justicia.

Son tantas las historias que es muy difícil encontrar una fuente de información que nos cuente todo lo que hay que saber. Lo mejor para conocer la Alhambra es visitarla, disfrutarla, comentarla y preguntar tanto a los guías turísticos como a las personas de Granada si tenemos la oportunidad.

La Alhambra es mucho más que un símbolo o una fortaleza. Es Granada.